Cartel de Arte Sonado II

Uppsala

En torno al año 1907, el musicólogo y diplomático malagueño Rafael Mitjana encontró en la biblioteca de la universidad de la ciudad sueca de Uppsala un pequeño cuaderno que resultó haber sido impreso en Venecia en 1556. Su título decía: "Villancicos de diversos autores, a dos, y a tres, y a quatro, y a cinco bozes, agora nuevamente corregidos. Ay mas ocho tonos de Canto llano, y ocho tonos de Canto de Organo para que puedam aprovechar los que a cantar començaren." El el llamado Cancionero de Uppsala.

Agrupa un total de 70 obras de temática amorosa, pastoril, navideña, y también de intención didáctica, y fue recopilado en la corte de Fernando de Aragón, Duque de Calabria y virrey de Valencia.

La intención de este programa fue interpretar íntegro el ciclo de Navidad del Cancionero, y completarlo con obras compuestas en el mismo periodo histórico e igualmente dedicadas a la celebración de la Natividad.




No hay en estas obras texto que no merezca la pena conocer, por lo que ofrecemos el concierto íntegro en nuestra sección de vídeos. En la convicción de que debemos conocer, conservar, compartir y poner en valor nuestro patrimonio musical, deseamos sinceramente que lo disfruten tanto como nosotros.

El concierto tuvo lugar el día 11 de diciembre de 2016 en la iglesia de Santa María La Mayor de Soria.

Cartel de Arte Sonado II

PROGRAMA

Villancicos de Navidad a tres y cuatro voces del Cancionero del Duque de Calabria (Cancionero de Uppsala):

No la debemos dormir

Señores el que es nacido

Vos Virgen sois nuestra madre

Alta Reina soberana

Riu riu chiu

E la don don

Dadme albricias

Gózate virgen sagrada

Yo me soy la morenica

Verbum caro factum est

Un niño nos es nacido

Rey a quien reyes adoran


Pues a Dios humano vemos (Cancionero de Belém)

A un niño llorando al hielo (Francisco Guerrero)

Ay que me abraso. Guaracha (Juan G. de Zéspedes)

El Dindirindín (Mateo Flecha)

Puedes escuchar este concierto en nuestra sección de vídeos

Aprender y mostrar a través de la música

Esa es nuestra declaración de intenciones, nuestra razón de hacer, nuestra firma, nuestro canto convencido y nuestra alegría músical